Uruapan, Michoacán.– Un video que circula en redes sociales ha conmovido profundamente a la población: muestra el último abrazo que el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, dio a su hijo minutos antes de ser asesinado durante el Festival de Velas, celebrado la noche del sábado 1 de noviembre en el Centro Histórico del municipio.
En las imágenes, captadas por asistentes al evento, se observa al presidente municipal sonriendo mientras saluda a familias y visitantes en la explanada de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, escenario del tradicional festival con motivo del Día de Muertos.
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En un momento, Manzo se inclina para abrazar a su hijo pequeño, que corre hacia él entre el público. El alcalde lo levanta entre sus brazos, intercambian unas palabras y se despiden con una sonrisa.
Pocos minutos después, se escuchan las primeras detonaciones que desataron el caos entre los asistentes.
El video se ha difundido ampliamente en plataformas digitales acompañado de mensajes de consternación y tristeza. Diversos usuarios y medios locales lo han descrito como “una escena que retrata la humanidad del alcalde”, mientras que otros han exigido justicia y el esclarecimiento inmediato de su asesinato.
El ataque, ocurrido en pleno festival, dejó además un funcionario herido, dos presuntos responsables detenidos y un agresor abatido, según informó el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó que las autoridades estatales y federales mantienen un operativo conjunto en la zona y que ya fue asegurada el arma utilizada en el crimen.
Carlos Manzo Rodríguez, de 40 años, era alcalde independiente desde 2024. Politólogo egresado del ITESO, fue diputado federal por Morena y auditor del IMSS antes de asumir la presidencia municipal. En los últimos meses había denunciado amenazas y activó el código rojo en Uruapan tras ataques relacionados con la disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Nueva Familia Michoacana.
El video del abrazo final ha sido compartido por cientos de ciudadanos que recuerdan a Manzo como un funcionario cercano a la gente y comprometido con la seguridad de su municipio.
En redes sociales, la escena se ha convertido en símbolo de la violencia que afecta a las familias mexicanas, incluso en momentos de celebración y tradición.