La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró en su conferencia matutina que el Gobierno de México no autorizará ni solicitará intervención militar de ningún país extranjero, después de declaraciones públicas de la Casa Blanca y mensajes del presidente de Estados Unidos que plantearon opciones más agresivas contra los cárteles. Sheinbaum subrayó que la cooperación con Estados Unidos se limita al intercambio de información y acciones coordinadas, pero nunca a la subordinación ni a la presencia de tropas en territorio mexicano.
Sheinbaum explicó que ha rechazado en llamadas y reuniones las propuestas de apoyo militar directo formuladas por el gobierno estadounidense y que ha trasladado esa posición también a altos funcionarios del Congreso y del Departamento de Estado. Señaló que la relación bilateral debe respetar la soberanía y la territorialidad mexicana, y que cualquier apoyo debe ser de carácter técnico o de inteligencia, no de intervención militar.
El anuncio se enmarca en un periodo de tensiones diplomáticas que se intensificaron tras la decisión de la administración estadounidense de designar a varios cárteles como “organizaciones terroristas” y por declaraciones públicas de la Casa Blanca sobre opciones de presión. En respuesta, el Gobierno de México ha articulado una estrategia de defensa de su soberanía que incluye diálogo bilateral, solicitudes formales de cooperación en materia de inteligencia y, según Sheinbaum, propuestas de reformas legales para blindar la autonomía operativa del país.
Analistas consultados señalan que la postura mexicana busca equilibrar tres objetivos: mantener la cooperación en seguridad que requieren investigaciones y desarticulación de redes transnacionales; preservar la confianza de inversionistas ante fricciones diplomáticas; y afirmar un marco político interno que rechace injerencias, lo que tiene efectos tanto en la agenda de seguridad como en la política exterior de la administración. Reuters y medios internacionales han reflejado que la postura de Sheinbaum ha sido clara y repetida en las últimas semanas.