A 98 días del inicio de la Copa Mundial de Futbol, el sector hotelero de la Ciudad de México reporta una ocupación que actualmente se mantiene entre el 25 y el 30 por ciento de las más de 61 mil habitaciones disponibles en la capital del país.
De acuerdo con Javier Puente García, presidente de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México, este nivel de reservas no representa una preocupación para el sector, ya que muchas personas suelen reservar hospedaje con mayor cercanía a la fecha del evento.
El Mundial iniciará el 11 de junio con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Banorte, donde se espera que la ocupación hotelera alcance hasta el 95 por ciento, con precios promedio cercanos a los 4 mil pesos por habitación durante esa jornada.
Para el resto del torneo, que concluirá el 19 de julio, la estimación del sector es mantener una ocupación cercana al 85 por ciento, con tarifas promedio alrededor de 2 mil 850 pesos por noche.
Las tarifas varían según la categoría del hotel. Durante la temporada mundialista, los hoteles de gran turismo urbano podrían alcanzar hasta 15 mil pesos por noche, mientras que los hoteles de lujo rondarían los 6 mil pesos y los de categoría confort cerca de 2 mil 500 pesos. En el segmento boutique, los precios pueden ir desde 3 mil 500 hasta 9 mil pesos, dependiendo del nivel del servicio.
Además de la oferta hotelera tradicional, plataformas de hospedaje como Airbnb, Booking.com y Tripadvisor también ofrecen opciones para los visitantes que planean asistir al torneo, lo que ha generado debate en torno al impacto en el mercado inmobiliario y el fenómeno de la gentrificación en algunas zonas de la ciudad.
En total, se estima que la capital mexicana recibirá alrededor de 1.1 millones de visitantes durante el Mundial, mientras que a lo largo de 2026 el sector turístico proyecta la llegada de 5.5 millones de turistas.
Autoridades locales, encabezadas por la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, han aclarado que no existen cancelaciones masivas de habitaciones reservadas por la FIFA, sino únicamente liberaciones de algunos espacios que originalmente estaban contemplados dentro de la planeación del torneo.