El Gobierno de México anunció una inversión histórica de 150 mil millones de pesos para impulsar 18 proyectos carreteros prioritarios bajo un esquema de colaboración con la iniciativa privada. El anuncio fue realizado en Palacio Nacional, donde Jorge Mendoza Sánchez, titular del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), explicó que el modelo operará mediante esquemas de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO), así como inversiones mixtas.
El objetivo central es mejorar la conectividad nacional, reducir tiempos de traslado y fortalecer la seguridad en autopistas estratégicas. Estos 18 proyectos contemplan la modernización de mil 450 kilómetros y la generación estimada de 177 mil empleos directos y 142 mil indirectos.
Las obras se desarrollarán en estados como Baja California, Coahuila, Estado de México, Hidalgo, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz.
Entre los proyectos emblemáticos destacan el corredor del Golfo y la Ruta 57, uno de los ejes logísticos más importantes del país. También se incluyen obras como las laterales México–Querétaro, el Libramiento Noreste de Querétaro y el tramo Saltillo–Monclova.
Avances en ejes, puentes y autopistas
Por su parte, el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, presentó un informe detallado sobre el avance de construcción en ejes carreteros, puentes y autopistas.
Se proyecta una inversión de 113 mil millones de pesos para cerca de dos mil 500 kilómetros de ejes prioritarios. Algunas obras ya concluidas incluyen tramos en Sinaloa, Sonora y Chihuahua, mientras que otras continúan en proceso en estados como Morelos, Veracruz, Quintana Roo y Jalisco.
En materia de puentes, se destinarán 13 mil 558 millones de pesos para 29 kilómetros de infraestructura. Actualmente se construyen 11 puentes en distintas entidades del país.
Respecto a autopistas, la inversión asciende a 120 mil 127 millones de pesos para la edificación de 977 kilómetros, incluyendo proyectos como Pátzcuaro–Uruapan, Zitácuaro–Maravatío, Armería–Manzanillo y Atizapán–Atlacomulco.
Con esta estrategia, el país proyecta consolidar una red carretera más moderna, segura y eficiente hacia 2030, fortaleciendo el desarrollo regional y la competitividad nacional.